Lunes 21 de mayo

Pentecostés

Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles (2,1-11):

AL cumplirse el día de Pentecostés, estaban todos juntos en el mismo lugar. De repente, se produjo desde el cielo un estruendo, como de viento que soplaba fuertemente, y llenó toda la casa donde se encontraban sentados. Vieron aparecer unas lenguas, como llamaradas, que se dividían, posándose encima de cada uno de ellos. Se llenaron todos de Espíritu Santo y empezaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les concedía manifestarse.
Residían entonces en Jerusalén judíos devotos venidos de todos los pueblos que hay bajo el cielo. Al oírse este ruido, acudió la multitud y quedaron desconcertados, porque cada uno los oía hablar en su propia lengua. Estaban todos estupefactos y admirados, diciendo:
«¿No son galileos todos esos que están hablando? Entonces, ¿cómo es que cada uno de nosotros los oímos hablar en nuestra lengua nativa? Entre nosotros hay partos, medos, elamitas y habitantes de Mesopotamia, de Judea y Capadocia, del Ponto y Asia, de Frigia y Panfilia, de Egipto y de la zona de Libia que limita con Cirene; hay ciudadanos romanos forasteros, tanto judíos como prosélitos; también hay cretenses y árabes; y cada uno los oímos hablar de las grandezas de Dios en nuestra propia lengua».

Reflexion

El Espíritu de Dios invade de repente nuestro mundo. En el libro de los Hechos se cuenta que el Espíritu se hizo presente como viento y como fuego. En este día simbolizan una destrucción y un renacimiento. Como siempre que la persona es tocada por Dios se produce un auténtico “bautismo de fuego”, una real transformación. Algo muere en la persona y algo nace. Lo nuevo es diferente. Es consecuencia de la acción del Espíritu.

El paso del Espíritu por sus vidas tuvo consecuencias inmediatas para los discípulos de Jesús. Si hasta entonces habían estado encerrados, ahora abren las puertas y las ventanas. Aquel encerramiento denotaba una falta de comunicación total entre la primera comunidad de los seguidores de Jesús y el mundo que les rodeaba. Ahora la comunicación se produce con una abundancia y claridad tal que todos los que están en Jerusalén, todos los que entran en contacto con ellos, los entienden como si les hablasen en su propia lengua.

Momento de silencio

  • ¿Has sentido alguna vez el la fuerza del Espíritu en tu vida?
  • ¿Qué cambios se han producido en tu vida?

Alégrate María          San Marcelino Champagnat             María, nuestra Buena Madre

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Viernes 18 de mayo

Buena Madre

El próximo domingo, celebramos el aniversario del nacimiento de Champagnat, que nació el 20 de mayo de 1789. Los maristas, bautizaron este día como “día de la Buena Madre”, y lo dedicamos a esto, a recordar a María, una figura tan importante para Marcelino y para los maristas. Leemos este texto del evangelio de Lucas, en el que María aparece como una madre buena, preocupada por su hijo:

“Los padres de Jesús iban cada año a Jerusalén para la fiesta de la Pascua. Y así, cuando Jesús cumplió doce años, fueron todos allá, como era costumbre en esa fiesta. Pero pasados aquellos días, cuando volvían a casa, el niño Jesús se quedó en Jerusalén sin que sus padres se dieran cuenta. Pensando que Jesús iba entre la gente hicieron un día de camino; pero luego, al buscarlo entre los parientes y conocidos, no lo encontraron. Así que regresaron a Jerusalén para buscarlo allí.

Al cabo de tres días lo encontraron en el templo, sentado entre los maestros de la ley, escuchándolos y haciéndoles preguntas. Y todos los que le oían se admiraban de su inteligencia y de sus respuestas. Cuando sus padres le vieron, se sorprendieron. Y su madre le dijo:

–Hijo mío, ¿por qué nos has hecho esto? Tu padre y yo te hemos estado buscando llenos de angustia.

Jesús les contestó:

–¿Por qué me buscabais? ¿No sabéis que tengo que ocuparme en las cosas de mi Padre?

Pero ellos no entendieron lo que les decía.

Jesús volvió con ellos a Nazaret, donde vivió obedeciéndolos en todo. Su madre guardaba todo esto en el corazón.

Reflexión

Al final del texto, el evangelista escribe “Su madre guardaba todo esto en el corazón”. Cuántas veces hacemos sufrir a nuestras madres por cosas que hacemos y que no entienden, o simplemente porque están preocupadas por nosotros. Hoy es el día de acordarnos de esta faceta de María, la de madre buena preocupada por su hijo, y la de madre de la Iglesia, es decir, madre de todos nosotros a la que podemos acudir.

Terminamos escuchando la canción Buena Madre.

 

Recordatorio:

  • este domingo celebraremos la misa por la Buena Madre a las 13:00
  • El próximo lunes la oración mariana en la capilla le toca a 1º y 2º de ESO

 ¡Que disfrutemos de las fiestas!

San Marcelino Champagnat       María, nuestra Buena Madre

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Jueves 17 de mayo

Testamento espiritual

Como ya hemos mencionado en otras oraciones de este mes, Marcelino, antes de morir, escribió una carta a los hermanos, en la que expresaba su amor por ellos, y los valores que deseaba que vivieran los maristas. A esta carta, los hermanos la llamaron el “Testamento Espiritual”. El grupo marista Kairoi, hizo una canción con un fragmento de este texto. Os invitamos a escucharlo y leerlo, debajo del vídeo está la letra.

 

Os encarezco, queridos hermanos,

con todo el cariño de mi corazón, sabiendo que me amáis,

que la caridad sea vuestro afán; amaos unos a otros.

Que entre vosotros reine la paz,
que siempre viváis en presencia de Dios, un solo corazón,
Jesús y María os ayudarán; amaos unos a otros.

“Que la humildad y la sencillez
sean la característica de los hermanos de María.
Amad a María y hacedla amar,
pues ella es la primera Superiora y nuestra Madre.

Amad a los niños con respeto y confianza.
Sed fieles a vuestra vocación, amadla y perseverad en ella.

Manteneos en un espíritu de pobreza y desprendimiento.

Cuesta vivir como buen religioso,
pero la gracia de Dios lo suaviza todo.

¡Que nuestra buena Madre os conserve, os multiplique y os santifique!
La gracia del Señor, el amor de Dios
y la fuerza del Espíritu Santo estén siempre con vosotros.

Os dejo con Jesús y María hasta el día en que volvamos a vernos.
Os llevo muy dentro y mi corazón está con vosotros.”

Ojalá se diga de vosotros: mirad como se aman los Hermanos.

Un solo corazón, un mismo espíritu.

Reflexión

  • Pedimos para que los maristas de hoy, seamos capaces de vivir entre nosotros, como padre Champagnat soñaba.

 

Alégrate María            San Marcelino Champagnat       María, nuestra Buena Madre

 

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Miércoles 16 de mayo

Marcelino  y  el  joven  Nilamón

En  una  ocasión  llamaron  a  Marcelino  para  confesar  a  una  mujer  enferma.  La  halló  en  tal desamparo,  que  ni  leña  tenía  para  la  lumbre.  La  confesó,  consoló  y  la  exhortó  a  poner  su confianza  en  Dios.  Pero  consciente  de  que  en  una situación  así  no  bastan  palabras  de  consuelo,  mandó  que  le  llevasen  alimentos,  ropa  y combustible.  Le  consiguió,  además,  asistencia  día  y  noche,  y  un  médico  para  que  la  visitara.

Cuando  murió  la  mujer,  el  Padre  Champagnat  se  hizo  cargo  de  un  hijo  que  dejaba.  Los Hermanos,  a  quienes  el  Padre  Champagnat  lo  había  encomendado,  no  le  dejaron  carecer  de nada,  se  esforzaron  por  infundirle  principios  religiosos  y  por  educarlo.  Pero  el  niño,  lejos  de estar  agradecido,  correspondía  con  insultos,  ingratitud  y  rebeldía.  Acostumbrado  a  vivir vagabundo  y  a  merced  de  sus  malas  inclinaciones,  por  la  prolongada  enfermedad  de  su  madre, no  pudo  soportar  la  sujeción  que  le  exigía  la  vida  reglamentada  de  un  centro  educativo,  ni  las lecciones  y  advertencias  paternales  de  los  Hermanos.  Se  fugó  varias  veces,  pues  prefería mendigar  el  pan  y  vivir  en  la  miseria  que  doblegar  su  carácter  y  someterse  a  la disciplina  de  la escuela.

Los  Hermanos  lo  volvÍan  a  traer  cada  vez  a  casa,  y  adoptaron  todos  los  medios  que  se  les ocurrieron  para  corregirlo  e  infundirle  buenos  sentimientos.  Pero,  desalentados  ante  el  escaso resultado  de  sus  esfuerzos,  terminaron  por  pedir  al  Padre  que  lo  abandonara  a  su  desdichada  suerte.

“Estamos  perdiendo  el  tiempo  con  este  niño -le  dijeron-,  y  tarde  o  temprano tendremos  que  despedirlo”.Marcelino les  dijo:  “Amigos,  si  lo  que  queréis  es  deshaceros  de  este  pobre  huérfano,  os  será  muy  fácil.  Pero,  ¿qué  mérito  podéis  tener  con  echarlo  a  la  calle?  ¿No  teméis  perder  la  oportunidad  de  ejercitar  la  caridad,  el  celo,  y,  por  consiguiente,  perder  el  mérito  de  conseguir  que  ese  niño  vuelva  a  la  senda  de  la  virtud?  Si  lo  expulsáis,  Dios  confiara  a otro  su  cuidado  y  la  gracia  de  educarlo;  y,  aunque  demasiado  tarde,  lamentaréis  el  haberos  privado,  por  falta  de  paciencia,  de  tan  gloriosa  misión.  Hemos  adoptado  a  este  niño;  no podemos  abandonarlo,  tenemos  que  guardarlo  por  doloroso  que  resulte  ver  que  no  corresponde  a  nuestros  desvelos.  Pero  hemos  de  trabajar  sin  descanso  en  conseguir  que  sea  como  deseamos.

Reflexión

Marcelino es un hombre sensible a las necesidades de las personas, y se implica hasta el final con ellas. Además, no espera agradecimiento de la persona a la que ayuda, al contrario, se pone en su lugar, y es capaz de entender las situaciones de sufrimiento que puede estar pasando la otra persona.

  • Cuando descubres una situación de necesidad, ¿pasas de largo? ¿te limitas a dar unas palabras de ánimo?
  • Cuando ayudas a alguien. ¿Esperas que te lo agradezcan, o al menos que la reciban de buen grado?
  • ¿Eres paciente con las personas que sufren?

Recordatorio: el viernes hace la oración mariana en la capilla 2º de bachillerato

Alégrate María              San Marcelino Champagnat      María, nuestra Buena Madre

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Martes 15 de mayo

El pasado domingo, celebramos el día la ascensión del Señor

Evangelio del domingo

Evangelio segúngún san Marcos (16,15-20), del domingo, 13 de mayo de 2018

Conclusión del santo evangelio según san Marcos (16,15-20):

En aquel tiempo, se apareció Jesús a los Once y les dijo: «ld al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación. El que crea y se bautice se salvará; el que se resista a creer será condenado. A los que crean, les acompañarán estos signos: echarán demonios en mi nombre, hablarán lenguas nuevas, cogerán serpientes en sus manos y, si beben un veneno mortal, no les hará daño. Impondrán las manos a los enfermos, y quedarán sanos.»
Después de hablarles, el Señor Jesús subió al cielo y se sentó a la derecha de Dios. Ellos se fueron a pregonar el Evangelio por todas partes, y el Señor cooperaba confirmando la palabra con las señales que los acompañaban.

Reflexión

  La Ascensión marca el comienzo del fin de la celebración pascual. Recordamos la última aparición del resucitado. O el final de aquel periodo de tiempo fundacional de la Iglesia, en la que los apóstoles, junto con los primeros discípulos, tuvieron la experiencia viva de que Jesús, al que habían seguido en vida y al que habían visto morir en la cruz, no había muerto sino que había resucitado. Aquella experiencia, tan fuertemente vivida, les hizo sentirse fraternidad, comunidad. Su fe les decía que en el centro de su unión no estaba sólo el recuerdo de lo que Jesús había hecho y dicho. Sentían que el Espíritu de Jesús animaba su comunidad y que aquella comunidad tenía la misión de llevar a todos los hombres y mujeres la buena nueva de la salvación.
La Ascensión no es un tiempo de tristeza porque nos quedamos solos. Las palabras de los ángeles a los apóstoles en los Hechos de los Apóstoles se dirigen hoy a nosotros: “¿Qué hacéis ahí plantados mirando al cielo?”. Adelante, creyentes, la misión nos urge a todos. ¡Hay mucho que hacer!

Momento de silencio

  • ¿Cómo he vivido el tiempo de Pascua? ¿Ha traído algún cambio a mi vida?
  • ¿Cómo puedo compartir la riqueza que he recibido en Jesús con los que me rodean? ¿Cuál puede ser mi misión?

Recordatorio: el jueves, oración mariana en la capilla para 1º de Bachillerato

Alégrate María         San Marcelino Champagnat       María, nuestra Buena Madre

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Lunes 14 de mayo

Comenzamos nuestra jornada, en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

Como sabéis, hoy celebramos en nuestro colegio la II Olimpiada de Matemáticas.

En nuestra oración de hoy, vamos a pedir al Señor por mediación de María nuestra Buena Madre, que esta jornada lúdica en torno a las Matemáticas se convierta en un juego en una diversión un disfrutar al resolver los distintos problemas a los que nos vamos a enfrentar.

Todo nos puede llevar a Dios y las Matemáticas con mucha mayor fuerza si cabe.

Usando la Geometría, diríamos de Jesús, que es un punto esencial en la vida cristiana, y de María, que es otro punto importantísimo en un colegio Marista y más en el mes de mayo. Con Jesús y María se cumple el principio matemático: Dos puntos siempre están alineados. Jesús y María siempre están en la misma línea. Para que un tercer punto, que seríamos nosotros, esté alineado con estos dos, Jesús y María,  debe pertenecer a la misma recta.

Si orar es entrar en contacto con Jesús y María, dedicamos unos momentos de silencio para ponernos en la línea de Jesús y María.

Parábola de la oveja perdida

En este texto evangélico se emplean: Una resta: 100 – 1 = 99 y una equivalencia desde la misericordia de Dios: 1 > 99

Lectura del evangelio de Lucas 15:4-7

Qué hombre de vosotros, si tiene cien ovejas y se le pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto y va tras la que se perdió, hasta encontrarla?  Cuando la encuentra, la pone sobre sus hombros gozoso,  y al llegar a casa reúne a sus amigos y vecinos, y les dice: “Gozaos conmigo, porque he encontrado mi oveja que se había perdido.”  Os digo que así habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos que no necesitan de arrepentimiento.

En la geometría de Dios, Jesús es el punto por el que pasan todas las rectas de los seres humanos, no excluye a nadie. De las infinitas rectas, solo una apunta a Dios, la que contiene a Jesús, María y los valores evangélicos. El texto que hemos leído, resalta  los valores de la misericordia y del servicio a quienes están solos, aislados, desorientados en necesidad. Es también una invitación a compartir las alegrías y los éxitos de nuestros compañeros.

Extendamos esa recta que contiene a Jesús, hasta formar el círculo de nuestro vivir diario, en donde Jesús sea el centro del círculo de nuestra vida.

Momento de silencio

En un momento de silencio, y fijándonos en María, concretamos cómo vamos a llevar hoy a la práctica el mensaje que Jesús nos da  en este evangelio.

María, nuestra Buena Madre         San Marcelino Champagnat.

¡Feliz día a todos!

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Viernes 11 de mayo

Lo justo es salvar vidas

Hace unos días salía la sentencia de los bomberos sevillanos que habían ayudado en labores humanitarias en la costa de la isla de Lesbos, en Grecia. Estos bomberos habían sido acusados de «tráfico de personas en grado de tentativa», cuando lo que intentaban era rescatar al mayor número posible de inmigrantes que huían de la guerra de Siria en el mar Egeo. No han dejado de repetirse manifestaciones en favor de la absolución de los acusados, y muchos no dudaban en calificarlos como héroes, frente al intento de criminalizarlos.

bomberos5La noticia llama la atención porque parece que no se necesitaba un juez para aclarar estos hechos. Por suerte, les han absuelto y parece que se ha hecho justicia. Me hacen pensar estas noticias sobre las políticas de inmigración de nuestros países. El modo en el que podemos acoger a todas estas personas que atraviesan el estrecho hacia nuestras costas. Pero hoy, sobre todo pensaba en el concepto de justicia.

Me llamaba la atención un cartel en una de las manifestaciones, en las que se defendía la inocencia de estos bomberos, que decía: «lo justo es salvar vidas». No sé demasiado de derecho, y de alguna manera todos aceptamos las leyes como normas dentro de una sociedad. La justicia trata de distribuir a cada uno lo que le corresponde, y está bien, pero creo que este cartel nos puede hacer ver una justicia aún mayor. Habla de una justicia positiva, que pone mucho más lo ojos en todo lo que se puede hacer, no tanto en lo que está prohibido, sino en todo lo que cada uno puede ‘salvar’ a su alrededor. En todo el bien que está a nuestro alcance. Pasa de ser una justicia de límites a una justicia abierta. Abierta a que desaparezca lo injusto, abierta a los que sufren esas injusticias. Hoy, después de un tiempo pensando sobre la justicia, caigo en la cuenta no de todo lo que se me prohíbe, sino de todo el bien que puedo hacer.

Reflexión 

  • ¿A qué nos invita este texto? ¿Podemos practicar la justicia y la injusticia nosotros en nuestras actuaciones diarias, sin pensar en leyes, jueces y abogados?
  • Pedimos a Jesús, a través de María, para que nos ayude a ser justos en nuestras actuaciones diarias.

Oración final

María, tú que eres la madre de todos los hombres del mundo, acuérdate hoy de los que pasan por grandes dificultades: por enfermedades, guerras, problemas familiares, económicos…

Recordatorio: el lunes hacen la oración en la capilla 1º y 2º de ESO.

Alégrate María             San Marcelino Champagnat     María, nuestra Buena Madre

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Jueves 10 de mayo

Descentrarse para encontrar(les)

Parte 1

María fue capaz de renunciar a sí misma. Renunció a ser de ella para ser de Dios. Iniciamos una serie de tres oraciones en las que daremos algunas pistas para, a imitación de Nuestra buena Madre, descentrarnos para encontrarnos con los demás

 lo vales,  puedes,  lo mereces, bienvenido a la República Independiente de tu Casa. El mundo a tu medida. Piensa por ti. Sé  mismo. Vive lo que quieras. Siente. Experimenta. Busca. Disfruta…

¡Cuántos mensajes que se centran todo el tiempo en mí! Me invitan a ser el centro de mi vida. A tomarme el pulso a cada paso, pensando cómo estoy, cómo me siento, si la vida me sonríe o me golpea, si estoy contento o triste… si estoy de bajón, de subidón, o sin más.

Pero la Buena Noticia de Dios me invita, una y otra vez, a ensanchar el círculo, a mirar hacia fuera, a descentrarme para encontrar… al prójimo, a Ti, y probablemente por ese camino, también la mirada más auténtica y completa a tu propia vida.

¿Y qué puedo hacer para “descentrarme” y mirar a los demás?

Cambia tu mirada:

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PRIMERA MIRADA. LOS OTROS.

“Hemos conocido lo que es el amor en aquel que dio la vida por nosotros. Así pues, también nosotros debemos dar la vida por los hermanos” (1Jn 3,16)

Hoy seguramente mi vida va a estar en contacto con otros. Gente con la que vivo. Mi familia, mis compañeros, mis amigos… Seguro que en sus vidas, en este momento, hay alegrías y hay problemas. Hay preocupaciones y quizás alguna que otra tormenta. Hay dudas. Hay miedos. Hay batallas de esas que van por dentro. Hay inseguridades, y heridas, y fiestas.

Reflexión

Dedico ahora un rato a pensar en los otros cercanos. A pedirte, Dios, por ellos. A bendecirles. Dándome cuenta de que todo eso que viven es muy importante y cierto.

Alégrate María      San Marcelino Champagnat          María, nuestra Buena Madre

Recordatorio: mañana los 2º de Bachillerato hacen la oración mariana en la capilla

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Miércoles 9 de mayo.

María, la primera superiora del Instituto Marista

Marcelino, antes de morir, escribió a los hermanos lo que llamamos, El Testamento Espiritual, una carta en la que recogía los principales valores que quería que vivieran los hermanos, y se despedía de ellos.

En uno de sus párrafos dice:

«Una filial y tierna devoción a nuestra bondadosa Madre os aliente en todo instante y en todas las ocasiones. Hacedla amar por doquier cuanto os sea posible. Ella es la Primera Superiora de la Sociedad».

Con estas palabras, Marcelino resalta una vez más, su amor a María.

Rezamos juntos esta oración, en la que pedimos a María, que su figura nos inspire en nuestras actuaciones diarias.

Oración

Tú que escuchaste la palabra de tu hijo Jesús y supiste guardarla en tu corazón;

tú que creíste en Él y lo amaste como cualquier madre ama a sus hijos;

enséñanos a escuchar con interés lo que Él nos dice,

para crecer siendo un poquito mejores.

Ayúdanos a ser como tú: sencillos, humildes y trabajadores;

porque así, Jesús, siempre estará contento con nosotros.

 María, tú eres nuestra madre del cielo que nos guardas y nos quieres,

que nos acompañas, como lo hiciste con Jesús.

Te damos gracias y te ofrecemos nuestro cariño.

Ayúdanos a superarnos en la dificultad.

Alégrate, María     San Marcelino Champagnat             María, nuestra Buena Madre

 

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Martes 8 de mayo

Amaos como yo os he amado

Ayer hacíamos nuestra oración con el evangelio del domingo, en el que Jesús nos invita a amar, sabiéndonos amados. Termina diciéndonos: amaos unos a otros.

Marcelino Champagnat, tenía esto muy claro, lo transmitía a los hermanos, y lo dejó reflejado en su testamento espiritual. El espíritu de familia es un signo marista, sentirse en casa, cuando se entra en una casa marista.

El grupo Kairoi refleja todo esto en la canción Familia Marista

Amaos como yo os he amado, con el corazón abierto,
construyendo entre todos la familia de María (2).
No podemos renunciar a lo que otros nos dejaron.
Marcelino vive hoya través de nuestros brazos.
Debemos continuarlo que ellos comenzaron.

Amaos..

Donde haya un hermano, allí tengo yo mi casa.
Con el pan y con el vino celebramos el encuentro.
Es un signo de familia acoger al que ha llamado.

Son testigos de esperanza los tres puestos que anhelamos:
una CRUZ en el camino, el sufrir de cada hermano;
el BELEN de cada día y el ALTAR de nuestras manos

  • ¿Vivo este espíritu de familia marista en mi colegio?
  • ¿Qué signos de familia he visto entre compañeros, profesores, hermanos, y familias durante estos años?

Alégrate María                San Marcelino Champagnat       María, nuestra Buena Madre

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